01
Certificado de operador aéreo
El operador cuenta con un certificado de operador aéreo (AOC) vigente, expedido por su autoridad nacional para la categoría de vuelo que usted contrata. Los acuerdos privados no comerciales que se presentan como chárter se rechazan de plano, sea cual sea el ahorro.
02
Auditoría independiente
Buscamos una calificación independiente vigente (ARGUS, Wyvern o un registro IS-BAO) y leemos el propio informe de auditoría. Cuando un operador no tiene ninguna, lo indicamos en el presupuesto y explicamos qué la sustituye.
03
Un seguro que le cubra
Certificados comprobados para cada vuelo: casco, y responsabilidad civil frente a terceros y frente a los pasajeros, con un límite adecuado a la aeronave y a la ruta. Si nos lo pregunta, le indicaremos ese límite, y conviene que lo pregunte.
04
La experiencia de la tripulación, en este tipo de aeronave
Las horas totales importan menos que las horas en el avión al que usted sube, hacia el aeródromo que utiliza. Las pistas cortas, la altitud elevada y las aproximaciones difíciles elevan el listón que aplicamos.
05
Mantenimiento y antigüedad
Programa de mantenimiento, última inspección y horas de célula. La antigüedad por sí sola dice poco; una célula de veinte años bien cuidada vale más que una nueva descuidada.
06
El historial, leído con honestidad
Historial de accidentes, incidentes y sanciones, y lo que el operador cambió después. Un operador que ha tenido un suceso y lo ha corregido como es debido puede ser mejor apuesta que otro sin nada en su expediente.